Clarín reconstruyó que un jet privado modelo Gulfstream G400, guardado en un hangar del Aeropuerto de San Fernando, voló casi exclusivamente para Claudio “Chiqui” Tapia durante más de un año y medio. La aeronave, identificada como T7-SUE, está registrada en San Marino, un país que no publica información sobre los dueños de sus aviones, lo que impide conocer quién es el propietario real. Según empleados del hangar, personal aeroportuario y registros de vuelo, el jet era movilizado “a pedido” del presidente de la AFA.

Entre 2023 y 2025, el avión llevó a Tapia a destinos de alto perfil como España, Miami, Aruba, Paraguay y distintas provincias argentinas. En varios de esos viajes, permaneció estacionado en aeropuertos como Madrid, Ibiza, Málaga o Fort Lauderdale. También se detectaron vuelos vinculados a su presencia en eventos deportivos, como el Preolímpico Sub-23. La aeronave incluso fue bloqueada en aplicaciones de rastreo, luego de que aficionados (“spotters”) comenzaran a publicar sus movimientos.

El jet, además, aparece mencionado en el marco del escándalo conocido como Yategate. Fuentes aeronáuticas aseguraron que el mismo avión fue utilizado para movimientos vinculados a Martín Insaurralde y Sofía Clerici durante su estadía en Marbella y en otros destinos turísticos de Europa, una coincidencia que refuerza las sospechas sobre el uso del T7-SUE para viajes privados de alto costo sin claridad sobre quién pagaba los traslados.

Aunque no es posible acceder al registro oficial de San Marino para determinar el propietario, la evidencia recabada por Clarín muestra que el avión estuvo durante largos períodos en hangar privado en San Fernando y voló casi siempre con Tapia como pasajero. Mientras la Justicia avanza sobre otras causas vinculadas al entorno del presidente de la AFA, la utilización de este jet de lujo suma un nuevo capítulo a las dudas sobre su red de vínculos y los recursos utilizados para sus desplazamientos internacionales.

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