Leonel Chiarella planteó una etapa de trabajo interno, diálogo político y protagonismo de los gobiernos radicales como base para la reconstrucción partidaria.
Leonel Chiarella inició una nueva etapa política al asumir la presidencia nacional de la Unión Cívica Radical, con el objetivo de ordenar el partido y reforzar su identidad como fuerza con capacidad de gestión. El intendente de Venado Tuerto destacó que el desafío central será mostrar lo que el radicalismo hace todos los días desde el territorio.
En relación al funcionamiento interno, el dirigente sostuvo que la conducción nacional debe dejar de girar en torno a disputas partidarias y enfocarse en la experiencia de los más de 500 intendentes y cinco gobernadores radicales que gobiernan en distintas provincias del país. Según explicó, ese trabajo cotidiano es la principal fortaleza del partido.
Chiarella también se refirió al posicionamiento político de la UCR, al señalar que el partido mantendrá una postura basada en el diálogo, la madurez política y la evaluación concreta de cada iniciativa. Afirmó que el acompañamiento o el rechazo a los proyectos dependerá del contenido y de la apertura al intercambio institucional.
De cara al futuro, indicó que durante 2026 el foco estará puesto en el fortalecimiento interno y la reconstrucción partidaria, con la mirada puesta en el mediano plazo. Además, garantizó la continuidad de su gestión en Venado Tuerto, asegurando que su rol partidario no alterará el trabajo diario en la ciudad.






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