El nuevo esquema aprobado habilitó recibos electrónicos, reconoció transferencias bancarias como constancia salarial y mantuvo sin cambios los derechos centrales del régimen, según Infobae.
La reforma laboral sancionada por el Senado incorporó modificaciones específicas en el régimen que regula el trabajo en casas particulares. La normativa mantuvo la estructura general del sistema, pero introdujo ajustes en la contratación y en los mecanismos de registración administrativa del vínculo laboral.
Uno de los cambios más relevantes fue la ampliación del período de prueba. Con el nuevo esquema, ese plazo puede extenderse hasta seis meses según la modalidad de contratación. Durante ese lapso, el empleador puede finalizar la relación laboral sin obligación de pagar indemnización por antigüedad, aunque se mantienen los salarios y aportes correspondientes mientras dure el vínculo.
La reforma también incorporó herramientas orientadas a modernizar la documentación del trabajo doméstico. Entre ellas, se reconoció formalmente la transferencia bancaria como constancia válida de pago salarial. Además, se habilitó la emisión de recibos electrónicos, lo que facilita la registración del vínculo y la trazabilidad de los pagos.
Al mismo tiempo, el régimen mantuvo sin cambios sus pilares centrales, como la jornada laboral máxima, el descanso semanal obligatorio, las licencias por maternidad y la indemnización por antigüedad una vez superado el período de prueba. De esta manera, la reforma introdujo ajustes administrativos y de contratación sin modificar los derechos básicos previstos para el sector.






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