El principal indicador de la Bolsa de Comercio porteña busca fortalecer la recuperación experimentada en los últimos siete días, dentro de un escenario donde coexisten activos con desempeños contrapuestos. Aunque el Merval presenta un resultado positivo en el acumulado de mayo, la mayoría de las acciones y ADRs que cotizan localmente no acompañan este movimiento favorable.
Los valores soberanos muestran comportamientos dispares, sin una dirección única. La heterogeneidad refleja evaluaciones diferentes sobre riesgo, tasa de rendimiento y otros factores que inciden de manera particular en cada instrumento.
Esta semana será crucial por varios motivos que acaparan la vigilancia del mercado. El nivel y tendencia del dólar en sus distintos segmentos seguirá siendo objeto de monitoreo exhaustivo, por sus múltiples ramificaciones sobre la economía local.
La información económica que se difunda tendrá relevancia significativa. Datos acerca de la inflación, la actividad industrial y comercial, además de movimientos en las reservas de divisas, conformarán un mapa de información que los inversores analizarán meticulosamente.
La brecha entre los resultados del Merval y el de papeles individuales muestra acumulación de inversiones en acciones de gran tamaño relativo. Simultáneamente, otros títulos sufren desinterés relativo o presiones a la baja, demostrando selectividad tácita en la distribución de capitales.
Para que el rebote logre extenderse será imprescindible que no surjan problemas desde economías externas y que persista el flujo de recursos hacia los papeles más negociados. La conclusión de mayo será determinante en la configuración del panorama que prevalecerá en junio y en los períodos subsecuentes.
Imagen: StockRadars Co., / Pexels – Con informacion de Ámbito






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