Colombia se define este domingo 21 de junio en un balotaje presidencial entre dos proyectos irreconciliables. Los votantes elegirán entre consolidar un modelo de centroizquierda orientado a lo social y ambiental, o cambiar radicalmente hacia la ultraderecha y sus políticas de liberalización económica.
En disputa están el senador de izquierda Iván Cepeda y el abogado de ultraderecha Abelardo de la Espriella. Detrás de ambas candidaturas hay programas económicos que reflejan filosofías opuestas sobre el rol del Estado, la distribución del ingreso y el uso de los recursos naturales.
La elección ocurre en un contexto de tensión fiscal. Colombia enfrenta la amenaza de una crisis en sus finanzas públicas, lo que obliga al próximo gobierno a tomar decisiones difíciles sobre el gasto. Esto vuelve la elección aún más relevante: cada opción tiene recetas diferentes para lidiar con esa presión.
Cepeda y sus aliados de izquierda plantean que la solución pasa por mantener e incrementar la inversión en educación, salud y protección social, mientras se realiza una transición hacia energías renovables. Argumentan que el gasto social es una inversión en el capital humano del país.
De la Espriella y la ultraderecha, en cambio, creen que la salida es reducir la intervención del Estado, liberalizar la economía y expandir la explotación de recursos naturales. Confían en que el mercado privado genera más empleo y riqueza que la inversión pública.
Estas dos visiones compiten por el voto de los colombianos. La decisión que tomen determinará la estructura económica del país durante años. Es una elección donde los ciudadanos decidirán si apuestan a un modelo redistributivo y ambiental, o a uno donde el libre mercado y el extractivismo serán las fuerzas dominantes.
Imagen: Cristian Benavides / Pexels – Con informacion de Clarín





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